
Fuiste mi gran amor… aunque ahora me pregunte si alguna vez sentí amor
Dejarte atrás era mi gran reto, y desfallecí muchas veces, muchas veces retorné a tus brazos soñando con el futuro prometedor y la magia del amor
Pero siempre tuve que retornar a la soledad con unas lágrimas en mis ojos que me recordaban que las cosas no iban a cambiar. Lo prometiste, lo prometí, nos prometimos apostarle al amor… pero nos engañamos el amor no se trabaja, solo se da… y la chispa de ese amor se había apagado mucho tiempo atrás.
La pasión hizo que recayéramos, aun siendo consciente de la ausencia de los sentimientos, tu ya tenías a alguien y yo a alguien pero no importaba, la pasión era más grande.
Hace ya más de año y medio, fui consciente del circulo vicioso en el que había caído, sólo por dejarme llevar por la pasión y no quererme como debía.
Seguimos hablando, cada que llamabas teníamos problemas, discutíamos por cualquier cosa… desde la opinión del presidente hasta porqué no me había quedado en mi casa la última noche.
Pese a no volverte a ver, ahí estabas, presente, en mis recuerdos, en mi memoria… obligándome a hacer comparaciones.
Hace unos meses te mandé a volar, ya no te soporto, no soporto tu egoísmo, tu envidia… no soportas que sea feliz que esté enamorada. Ahí entendí que nunca me quisiste, siempre te quisiste a ti, estabas conmigo porque te subía el ego, porque fui tu trofeo.
Dejarte atrás era mi gran reto, y desfallecí muchas veces, muchas veces retorné a tus brazos soñando con el futuro prometedor y la magia del amor
Pero siempre tuve que retornar a la soledad con unas lágrimas en mis ojos que me recordaban que las cosas no iban a cambiar. Lo prometiste, lo prometí, nos prometimos apostarle al amor… pero nos engañamos el amor no se trabaja, solo se da… y la chispa de ese amor se había apagado mucho tiempo atrás.
La pasión hizo que recayéramos, aun siendo consciente de la ausencia de los sentimientos, tu ya tenías a alguien y yo a alguien pero no importaba, la pasión era más grande.
Hace ya más de año y medio, fui consciente del circulo vicioso en el que había caído, sólo por dejarme llevar por la pasión y no quererme como debía.
Seguimos hablando, cada que llamabas teníamos problemas, discutíamos por cualquier cosa… desde la opinión del presidente hasta porqué no me había quedado en mi casa la última noche.
Pese a no volverte a ver, ahí estabas, presente, en mis recuerdos, en mi memoria… obligándome a hacer comparaciones.
Hace unos meses te mandé a volar, ya no te soporto, no soporto tu egoísmo, tu envidia… no soportas que sea feliz que esté enamorada. Ahí entendí que nunca me quisiste, siempre te quisiste a ti, estabas conmigo porque te subía el ego, porque fui tu trofeo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario